¿Por qué los museos?

Los museos son lugares asombrosos para que los niños pequeños exploren y desarrollen capacidades que les ayudarán cuando asistan a la escuela posteriormente. Cuando visita un museo, los niños ven objetos reales que normalmente no ven en la vida diaria. Los museos también son lugares maravillosos para compartir historias. Aunque muchas personas no piensan en llevar a sus hijos más pequeños a los museos, son lugares increíbles para los niños.

Smithsonian ha creído durante mucho tiempo que los museos son lugares increíbles para los niños. En el año 1900, el Secretario Langley creó una Sala para niños en el edificio original del Instituto Smithsonian para inspirarlos a que estudiaran el mundo natural. Con cajas bajas, un acuario lleno de peces de colores y otras exposiciones emocionantes, la Sala para niños era un lugar de maravillas y aprendizaje. Desde el cierre de la Sala para niños en 1939, cada museo ha buscado formas de dar la bienvenida e incluir a los niños. Aquí en Mundo de maravillas (Wonderplace), seguimos la tradición de Smithsonian creando un lugar especial donde las familias puedan aprender, explorar y maravillarse... ¡juntas!

Infantes

Explorar un museo con un bebé no debe ser un asunto que lleve todo el día. Elija uno o dos lugares para explorar y ocupe un buen tiempo en observar los objetos de ese espacio. Es importante que los bebés escuchen el idioma, así que hable sobre lo que ve y lo que sucede a su alrededor mientras explora.

Niños pequeños

Los niños pequeños querrán explorar lugares donde puedan moverse y tocar. Si visita un espacio donde no pueden tocar los objetos, lleve objetos para que los niños sostengan mientras miran las exhibiciones en el museo. Hable sobre lo que ve y nombre e identifique todo lo que pueda cuando explore el espacio.

Preescolares

Anime a sus hijos preescolares a que le hablen sobre lo que ven cuando recorran el museo. Haga preguntas sencillas como “¿Qué ven?” o “¿Pueden contarme una historia sobre eso?” para fomentar las capacidades de lenguaje y pensamiento complejo. Asegúrese de que sus hijos preescolares vinculen lo que ven en el museo con algo de su vida diaria, dado que esto ayuda a formar capacidades de pensamiento flexible y la capacidad de hacer conexiones.